lunes, 18 de julio de 2016

Símbolos olímpicos: Las medallas

Son el tesoro más preciado de los Juegos Olímpicos y con el que sueñan a diario miles de deportistas. Hablamos de las medallas que se entregarán a los tres primeros clasificados de cada disciplina deportiva tanto en los Juegos Olímpicos como Paralímpicos.
Desde los Juegos Olímpicos de 1928 en Ámsterdam la medalla olímpica ha mantenido en su diseño.  La parte delantera siempre muestra a Nike, la diosa griega de la victoria, saliendo del Partenón para visitar la ciudad anfitriona. Por detrás tiene el logo de Londres de 2012. La forma circular de las medallas olímpicas es una metáfora de la unidad del mundo. En esta ocasión están diseñadas por el artista británico David Watkins.
En los Juegos de Múnich en 1972, Moscú 1980 y Barcelona 1992, los Comités Organizadores de dichos Juegos realizaron un diseño completamente diferente ajustado a la cultura de estos países.
En total se repartirán más 4700 medallas, sin duda una cifra sorprendente pero hay que tener en cuenta que existen muchísimas disciplinas deportivas y que en los deportes de equipo se entregará una medalla a cada jugador y miembro del cuerpo técnico.

Símbolos olímpicos; Juramento

El juramento olímpico es prestado por un atleta durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. El atleta, del equipo del país organizador, sostiene en una esquina la bandera Olímpica mientras lee el juramento, dice: En nombre de todos los competidores, prometo que participaremos en estos Juegos Olímpicos, respetando y ateniéndonos a las reglas que los gobiernan, comprometiéndonos a un deporte sin dopaje y sin drogas, con el espíritu verdadero de la deportividad, por la gloria del deporte y el honor de nuestros equipos.
El juez, también del país organizador, dice algo parecido, pero adaptado a su cometido: En nombre de todos los jueces y árbitros, prometo que oficiaremos en estos Juegos Olímpicos sin prejuicio, respetando y ateniéndonos a las reglas que los gobiernan con el espíritu verdadero de la deportividad.

El Juramento Olímpico, escrito por Pierre de Coubertin, fue prestado por un atleta por primera vez en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920. En cuanto a los jueces, su primer juramento tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de Munich 1972.
El texto del juramento ha cambiado ligeramente a lo largo de los años. El juramento prestado por Victor Boin en 1920 dice así: Juramos que tomaremos parte en los Juegos Olímpicos con un espíritu de caballerosidad, por el honor de nuestro país y por la gloria del deporte.
Posteriormente se cambió "jurar" por "prometer" y "país" por "equipo". La parte que concierne al dopaje fue añadida en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

Símbolos olímpicos: Citius Altius Fortius

La divisa olímpica, más rápido, más alto, más fuerte, simboliza la ambición para superar a los rivales y la voluntad del deportista para superarse a sí mismo.
Esta divisa no fue creada por Pierre de Coubertin o algún miembro del Comité Olímpico. En ocasión del Congreso que se iba a celebrar en el año 1897, Coubertin rehusó realizarlo en París ya que pensaba que en una gran ciudad se iba a diluir su importancia y pasaría desapercibido; de acuerdo a esto el mismo se llevó a cabo en la ciudad de El Havre. Para ello y según cuenta Coubertin en sus Memorias buscó el apoyo del prior del colegio de Arcueil, padre Didon, uno de los más fogosos e interesantes oradores de la época.
Toda la historia de la divisa oficial olímpica se resume a las tres palabras pronunciadas en latín por el padre Didon para inculcar a sus discípulos el espíritu deportivo durante los encuentros de fútbol, diciéndoles: ¡Citius, altius, fortius !
Estas palabras que por sí solas conforman un gran mensaje de belleza moral e inspiración impactaron tanto al barón Pierre de Coubertin que de inmediato fueron adoptadas como divisa oficial olímpica.